Aquà tenemos la imagen del placer de dormir. Cuando el Manelet dice que a dormir, pone cara de placer y tranquilidad y despertarlo se convierte en una batalla perdida. Él se despierta cuando le da la gana. En este caso lo tengo sobaete encima de mis piernas dobladas.
Esta es la cara amable, pero cuando se despierta la bestia no hay lloro más agudo e intenso que el suyo…