Uno que va navegando por Internet, de vez en cuando se encuentra cosillas que le gustan. A mi me pasa cuando me hablan de videojuegos, de libros, de fútbol, o de astrofísica o física teórica. Estos últimos temas me gustan, pero no es que sea un experto ni mucho menos, aunque no se me daba mal cuando estudiaba. Simplemente me hacen gracia las incongruencias con el sentido común establecido que tienen muchas de las teorías físicas, o los “numeritos” tan bestias cuando se habla de cantidades, longitudes, años, etc. en la astrofísica.

Pues nada, que esto viene a que de vez en cuando puedo hacer mención o “traducir” un artículo de estos en éste mi blog personal. En este primer caso, el tema no es que sea una “noticia” ni nada nuevo. Además de que son conjeturas, puesto que ya se lleva años diciendo que si “la tecnología cuántica mola mogollón“, que si “ya verás los rollos guapos que haremos cuando tengamos la cosa esa cuántica“, que si “necesito un ordenador cuántico pa que me burle el Crysis a la máxima potencia”, etc. En el caso de la astrofísica, con la tecnología cuántica se espera dar un salto realmente significativo en lo que es la comprensión del universo, desde su “inicio” hasta ahora, aparte de que se podrán elucubrar otras teorías de esas que son a la vez super cool y perversas para explicar lo que viene siendo TODO en el universo (véase la teoría de las Supercuerdas).

En este caso tenemos un artículo aparecido en Physorg.com que trata ésto precisamente, la esperanza de los top astrofísicos en que el salto a la tecnología cuántica les permita desentrañar ya de una vez la llamada “red cósmica” o “telaraña cósmica” del universo.



En una serie de artículos aparecidos en la revista Science, los principales astrofísicos explican como las nuevas tecnologías que saldrán en los años venideros abrirán una nueva ventana a los orígenes y complejidades del universo.

Las herramientas actuales han garantizado un bago retrato de cómo nació el universo a partir del Big Bang y del tirón gravitacional que ejerce la misteriosa “materia oscura”. Pero estas herramientas no son lo suficientemente precisas para realmente plasmar el mapa de la web cósmica, de la que se dice que contiene 100 mil millones (ya empezamos con los numeritos que tanto me gustan) de galaxias brillantes en el universo conocido, o para detallar cómo se forman las galaxias o interactúan entre ellas.

Varios proyectos que están por ver la luz ayudarán a cambiar esto. Según afirman los autores, están al borde de hacer progresos enormes gracias a los nuevos observatorios (que se están planeando), a los nuevos progresos teóricos que se están haciendo y a los avances en super computación.

Cuando los nuevos proyectos se activen, los astrofísicos podrán usar ondas de radio para mirar al pasado para hacer una foto de los días oscuros del universo antes de que las estrellas y los planetas emergieran.

“Hace mucho, mucho tiempo el universo estaba lleno de hidrógeno, pero en algún punto las primeras estrellas se formaron y el universo hizo la transición del estado neutro al ionizado con lo que desapareció el hidrógeno neutro que llenaba el universo” dijo Faucher-Giguere, autor de uno de los artículos.

Los observatorios de baja frecuencia que se están construyendo actualmente o que están planificados y el potente James Webb Space Telescope previsto para el 2013 “pescarán” en los lejanos límites del universo en busca de algún signo de hidrógeno neutro.

“A medida que miras más y más lejos con un telescopio miras el universo en un periodo más temprano”. Si pueden mirar lo suficientemente lejos como para encontrar hidrógeno neutro, los astrofísicos podrán probar que su teoría de la formación del universo es correcta.

Otro proyecto clave que está por salir el experimento GAIA de la Agencia Espacial Europea, que medirá y mapeará los movimientos de más de mil millones de estrellas de nuestra galaxias empezando en el 2011.

Junto con los avances en la propuesta de los instrumentos utilizados para recoger observaciones astrológicas, estas mediciones deben ser capaces de demostrar a nosotros en los próximos diez años cómo se forman cúmulos de galaxias, escribió el autor principal y Rodrigo Ibata de Estrasburgo del Observatoire Astronomique

Junto con los avances propuestos en las herramientas usadas para recoger las observaciones astrológicas, estas medidas deberían poder mostrarnos en la siguiente decada como se forman los cúmulos de galaxias, según Rodrigo Ibata, del Observatorio Astronómico de Estrasburgo.

“Podremos, por primera vez, reunir las estrellas dispersas a grandes distancias de los antiguos eventos de uniones, diseccionando completamente la Vía Lactea y poniendo al descubierto su historia”. “De este modo, podremos determinar directamente en qué medida la Galaxia fue construida a partir de galaxias enanas, que cayeron dentro de la telaraña cósmica local”.

Otra frontera en la que se espera grandes progresos es el descubrimiento de bariones perdidos, que son los protones y núcleos atómicos de los cuales están hechas las estrellas, los planetas e incluso la gente. Los astrofísicos, actualmente sólo pueden contar alrededor de la mitad la masa de bariones que debería estera presente bajo nuestro modelo estándar del universo. El resto se cree que está escondido en una “red de medio intergaláctico caliente”.

“Encontrar los bariones perdidos y así producir un inventario completo de posiblemente el único componente detectable de la colección masa-energía del universo es crucial para validar o invalidar nuestro modelo cosmológico estándar”, según palabras de Fabrizio Nicastro del Centro Harvard-Smithsonian para Astrofísica. La llegada de los rayos X de alta resolución y las ópticas ultravioleta han permitido a los astrofísicos empezar a hacer el seguimiento de los bariones cósmicos.

Bueno, pues este es el artículo traducido. Si queréis ver el original, en este enlace lo tenéis.

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