Otro que se le va la pinza con los videojuegos. Esta vez es un senador yanki de Wisconsin que demanda una tasa extra para los videojuegos porque considera que están vinculados con el crimen juvenil.
Aquà tenemos otro lumbreras, ¿qué le vamos a hacer? A continuación os detallo la noticia… bueno, la traduzco (más o menos) de Tom’s Hardware.
Esto es un senador de Wisconsin llamado Jon Erpenbach, cuyo nombre es real y no una invención de alguien medicado con LSD. Pues el tÃo, como buen polÃtico, quiere su cuota de pantalla y sabe qué hacer para tener su “momento de gloria”. Para conseguirlo hay que coger un enemigo público y zurrarle (siempre desde la distancia, claro), y en este caso, para variar, le toca pillar el mundo de los videojuegos. Don Jon propone un impuesto del 1% adicional que grave el precio de los videojuegos, y para disimular, dice que lo que se gane será destinado a la fundación del sistema de detención juvenil. El royo es que ya que los videojuegos crean criminales, al menos que el gasto que hacen estos criminales sirva para poder detenerlos luego (lalalala).
¡Eh! Y el tÃo tan pancho a casita a comerse su puré de patatas de un kilo y la hamburguesa pensando ¡Qué bueno soy!
Podéis ver el resto de la noticia en Tom’s Hardware.

Pues que veo en Meristation que la banda sonora instrumental de este juego, al que tengo unas ganas brutales de hincarle el diente (a ver si tengo tiempo libre en breve), está disponible para descargar de manera gratuita en el sitio web de Bioshock. Vamos a escucharla a ver que tal.
El culto a Rapture empieza, y esto no lo para ni la SGAE (sin enlace, no sea que me penalice Google por links indeseados).